Ribafrecha alberga un valioso patrimonio histórico y arquitectónico. Su núcleo urbano conserva viviendas de sillar y ladrillo de notable antigüedad, entre las que sobresalen dos templos reconocidos como Bienes de Interés Cultural. La iglesia de San Pedro Apóstol, construida entre los siglos XVI y XVIII con sillares de piedra arenisca y toba, presenta una estructura de nave con dos tramos, crucero y cabecera ochavada, cubierta por una bóveda estrellada. En su interior destacan retablos barrocos y esculturas góticas, como la imagen de Santa María de Beraza.
En el centro del municipio se alza la ermita de la Virgen de la Cuesta, un Monumento Histórico-Artístico del siglo XVIII, que luce una cuidada arquitectura dieciochesca a base de sillería, mampostería y ladrillo.
Otro elemento singular es el Puente Laidiez, una sólida construcción del siglo XVI sobre el río Leza, formada por sillares de caliza gris y dos ojos de medio punto. Esta estructura fue clave en las antiguas rutas comerciales entre Ribafrecha y Leza, y hoy permanece como testimonio de su importancia histórica en la región.
